Baños de Bosque (Shinrin-Yoku)

Ruido, contaminación, cemento, asfalto, mares de gente estresada, ansiosa… rara vez nos fijamos en los pocos árboles que pueda haber a nuestro alrededor porque tenemos prisa para llegar a algún lugar… Pero recordemos: somos el fruto de miles de años de evolución, surgimos de la Naturaleza, en ella crecimos y nos convertimos en lo que somos, pero nos estamos alejando de ella, la estamos olvidando

No os podéis imaginar lo beneficioso que puede llegar a ser el reencuentro, el placer de disfrutar del aire que se respira rodeado de árboles, plantas y animales… Ciertamente nuestro organismo lo percibe y nos recompensa reduciendo el estrés, fortaleciéndose y llenándonos de energía.

Esta práctica nace en Japón en 1982, donde realmente tienen un gran problema de aislamiento en las grandes ciudades. A esta inmersión, este reencuentro con lo natural, en Japón lo llaman Shinrin-yoku, aquí baños de bosque.

Se ha demostrado científicamente que pasear o simplemente estar en un bosque tiene efectos beneficiosos tanto a nivel psicológico como fisiológico:

  • Se disminuye significativamente los niveles de cortisol (biomarcador del estrés)
  • Se aumenta la actividad de partes del cerebro relacionadas con la emoción, el placer y la empatía
  • Aumentan los niveles de linfocitos NK, que luchan contra las infecciones y el cáncer (efecto que puede durar hasta una semana tras un paseo por el bosque)

Todo ello es gracias básicamente a las sustancias que emiten al aire árboles y demás plantas, llamadas fitoncidas. Cuando nos damos un baño de bosque penetran en nuestro organismo a través de nuestros pulmones y piel, teniendo un efecto antimicrobiano y de protección contra las enfermedades infecciosas.

Además, los fitoncidas normalizan el ritmo cardíaco y la presión arterial y participan activamente en el metabolismo. No es de extrañar que la gente que vive en áreas forestales sea menos propensa a desarrollar enfermedades del tracto respiratorio superior en comparación con los residentes urbanos.

Bueno, ha llegado la hora de regresar a los bosques, de darle el valor que tienen y de beneficiarse de todas estas propiedades

¿Nos bañamos?